Oct 10, 2012

Manteniendo las pasiones...

Hola amigos y amigas!

Se han cumplido dos semanas desde que dejé mi trabajo formal. Y ha pasado mucho. Pero quiero contarles algo en especial que me ha llamado mucho la atención de ser 'independiente'. 

El primer y segundo día sin-trabajo-formal (STF, para no tener que volver a escribir eso!) fueron maravillosos. Apestosamente. Espectacularmente. Increíblemente. Me sentí como ese personaje de ese cuento de Platón (no, no es que sea ultra intelectual, pero sí se me vino este personaje a la cabeza) en donde el tipo sale de la cueva y apenas puede ver al principio porque nunca había visto la luz del sol... Así me sentí. Mi cabeza explotó. Fue como si viera todo por primera vez. Así de fuerte. Todo de colores e infinitas posibilidades frente a mi. Además, hizo un calor de mierda esos dos días siguientes (milagro en Chiloé!), lo cual me hizo sentir como que el planeta estaba celebrando mi libertad mental, mi reconocimiento de mi humanidad, mi...

Bueno, ya. ¿Se nota que estaba drogada con mis propias endorfinas?


Y luego, llegó el tercer día. Y me desperté ansiosa. A pesar de todo un trabajo profundo que había hecho los dos días anteriores en cuanto a organización de mi vida y priorización de mis actividades, me desperté insegura.

Algunos de mis pensamientos:

¿Cómo voy a ganar plata?

Quiero hacer millones de cosas. ¿Con qué empiezo?

¿Cómo voy a ganar plata?

Yoga, ejercicio, cocinar, leer, El Arte, mi blog... ¿Con qué empiezo?

¿Cómo voy a ganar plata?

Y así, reiteradamente, obsesivamente. Empecé a somatizar. Empece a tener un genio de mierda que el pobre guacho me ha tenido que soportar. No, nunca dudé de mi decisión. 

Pero me di cuenta que estamos tan poco acostumbrados -mejor hablo por mi pero voy a darme permiso para generalizar mi teoría- a funcionar fuera de la caja, del maldito sistema, a pensar por nosotros mismos, que cuando nos encontramos en la bendición y la obligación de pensar por nosotros mismos, cuesta

Hice un trabajo grande en mi durante esos primeros días. Me empecé a permitir salirme de la caja. Con todo. Una y otra vez me sinceré al responder a lo siguiente:

Si fueras multimillonaria y el dinero no es tema en absoluto.

Si el tiempo no es barrera (el tiempo no existe, nunca morirás)

¿Qué estarías haciendo en tu vida?

Y así comenzó a aparecer lo que siempre he sabido, pero con más autenticidad. 

- Dormiría temprano y todo lo que quiera
- Me sentaría en el sol muchas horas al día
- Leería y escribiría todo lo que voy aprendiendo en mi blog
- Aprendería a tocar todos los instrumentos del mundo, escribiendo y grabando mi propia música
- Aprendería idiomas
- Pintaría y dibujaría
- Viajaría por todo el mundo, conociendo a personas, aprendiendo de las distintas culturas
- Estaría con Guachito y Aye muchas horas al día (y a su vez, ellos estarían plenos en sus propias decisiones)
- Nutriría mis relaciones
- Aprendería todo acerca de las terapias alternativas
- Viviría en una comunidad
- Compartiría el conocimiento de las cosas que amo con aquellos que deseen saberlo...

Etc. (hay unos dos más, pero son míos míos míos!)

Esa es mi vida. Para eso estoy aquí. Estas son mis pasiones. Para eso estoy acá. No quiero hacer nada más con mi vida.

Y lo mejor es que no tengo por qué hacer nada más con mi vida que esto. Con el tiempo, las excusas ya no existen. Las resistencias ya las he derrotado una y otra vez.

Así que, este es el camino de mi vida. Bonito, ¿no?

¿Y el tuyo?

P.D. En cuanto a "¿Cómo voy a hacer dinero?", primero, me di cuenta que ya estoy haciendo dinero (tengo mi consulta particular y otros servicios que intento difundir aquí). No importa cuánto dinero. El tema es que ya estoy generando ingresos. Segundo, tengo una cantidad de tiempo enorme para hacer todo lo que me de la gana (por lo cual ocupo mi día en todo lo que realmente deseo). Tercero, estoy en la última frase de la lista más arriba (Compartiría el conocimiento de las cosas que amo con aquellos que deseen saberlo), por lo cual estoy creando los espacios para dar y recibir. Abrazo la vida, y la vida me abraza de vuelta. Punto seguido...

Sep 27, 2012

Retomando mi camino...



Amigas y amigos!! Me siento renovada!! Tan renovada que sé que es el momento de retomar este blog...

Este es el tema: Renuncié a mi pega y hace tres días vivo en la más absoluta libertad, del alma, de mente, de cuerpo. No tengo ninguna obligación con nadie. Puedo soñar libremente y saber que esos sueños se cumplirán al momento que los pienso, porque tengo ahora el tiempo tan anhelado que deseaba, de CREAR.

No es que no podía hacer nada de esto antes. De hecho lo hacía. Y tomó un bueno tiempo llegar a este momento, a esta decisión, en conjunto con mi familia, de decir "adiós" al trabajo de empleada. No tengo nada en contra de ser "empleada", en absoluto. Pero ya no funcionaba para mi. Ya no lo deseaba. Y me lancé. Y, además, a pesar de lo confiada que estaba en  esta decisión, todos mis seres más queridos me apoyaron. ¡Mis papás! Con eso fue más que suficiente para sentir ese calorcito en corazón que te dice que todo está bien.

Entonces, aquí estoy. Retomando el camino de la mujer activista. O del ser humano activista. De vivir esta vida tal como creo debo hacerlo.

Quise retomar este blog por dos motivos fundamentales: deseo plasmar mi viaje personal en un formato público como una forma de mantenerme comprometida con mi viaje personal, pero también deseo entregarle a todos ustedes esperanza de que ES POSIBLE. Quizás no necesitan ninguna inspiración. Bueno, entonces les entrego esto para que vean otra forma de cumplir los sueños. Y si lo necesitan, estoy aquí para mostrarles lo que es comenzar un camino de libertad real. Porque eso busco. Quizás mi concepto de libertad no es igual al tuyo. No importa. Porque no estoy aquí para decirles que este es el camino. Es uno de tantos. Pero es de libertad. Es de seguir los sueños. Es de seguir lo que dicta lo más profundo del corazón. Y eso es algo que todos estamos aquí para hacer.

Me siento más activista que nunca. De hecho, anteayer (mi primer día de libertad) escribí en mi cuaderno mágico "Soy un agente de cambio social".



Siempre he sabido que ese es mi camino. Mientras me mantengo en él, seré una mujer absolutamente plena, en paz, y cada vez más agradecida por la vida que estoy creando.

Mar 24, 2012

Por qué no tengo televisor

Hace mucho tiempo antes de volver a Chile estaba considerando la posibilidad de deshacerme del televisor. Hace tiempo que el televisor me parece un especie de intruso en mi casa que viene a hablarme y mostrarme a mí y a mi familia cosas que no me interesan o que incluso me hacen daño. Sí, a veces viene a hablarme de cosas interesantes, pero siempre con la condición de que me quitará entre 10 a 15 minutos hablándome de propaganda inútil cada media hora. 

Cuando me comencé a hacer cada vez más consciente del efecto del maldito televisor en mi hija (sedentarismo, hipnotizada, programas de bajo nivel educacional y, por sobre todo, deseo de comprar cada cosa que aparecía en los comerciales), realmente me preocupé. Empecé a encontrar absurdo que quisiera pasar de media a una hora frente a una pantalla inmovilizada en vez de hacer algo útil (estar consciente de su entorno). Y, en realidad, no sólo me preocupé por ella. Me di cuenta que, finalmente, lo único que veía de manera más o menos seguida (las noticias) no hacía más que contaminar mi mente y bajonearme. 

Le mencioné la idea de vivir sin televisor al guachito varias veces, sin mayor resultado. Cuando llegamos a Chile, nos trajimos un antiguo televisor (que teníamos guardado entre nuestras pertenencias en Viña) a Chiloé. Desde el comienzo me desagradó la idea. 

Pero fíjense cómo funciona el universo: un día, a las pocas semanas de tenerlo, el televisor murió. Simplemente, murió. 

Hoy, la Aye no ve tele en absoluto, a no ser que estemos en la casa de algún amigo o familiar que lo tenga prendido, y tampoco lo extraña. Sí, vemos de vez en cuando una película todos juntos acurrucados en la cama, gracias a internet. No vive absolutamente desconectada: a veces se entretiene con alguno que otro juego en internet, o lee "Condorito" bajado desde una página web. No, no navega la red sola, y el computador no es una necesidad imperiosa en su vida.

Por mi parte, en vez de prender la tele cuando estoy aburrida, leo, escribo, sueño con mi futuro, escribo canciones, paso tiempo con mi guachito y mi Aye, y miro por la ventana.